¿Tienes un animal doméstico? descubre tus responsabilidades

El derecho a poseer un animal doméstico conlleva una serie de responsabilidades para con el animal más allá de garantizar el bienestar y la salud de nuestra mascota, como son obligaciones administrativas y legales que todos tenemos que asumir.


Hoy desde DGA queremos recordaros las obligaciones y responsabilidades que tenemos todos aquellos que poseemos un animal doméstico. Por ejemplo, si nuestro animal doméstico está catalogado como perro peligroso es necesario, además, tener la correspondiente licencia.

¿Qué obligaciones tenemos como propietarios de un perro?
  • Implantar el microchip a  nuestro perro. El microchip es como el DNI de nuestra mascota y es la manera de probar que nosotros somos los propietarios en caso de extravío. La ausencia del microchip en nuestra mascota conlleva sanciones económicas que varían en función de la comunidad autónoma en la que nos encontremos.
  • Tener la cartilla sanitaria de nuestro animal y, además, tenerla actualizada.
  • Censarlo en servicios municipales de nuestro Ayuntamiento. Es decir, “empadronar” a nuestro perro. 

Para conseguir la licencia necesaria para tener un perro catalogado como perro peligroso es necesario:
  • Ser mayor de edad.
  • No haber sido condenado por delitos relacionados con temas de violencia. 
  • No estar privado judicialmente de la tenencia de estos animales.
  • Tener capacidad y aptitud psicológica para esa tenencia.
  • Contratar un seguro de responsabilidad civil. 

¿Qué sucede en caso de accidente?

Si nuestro perro es el responsable de este accidente, los dueños somos responsables del mismo, incluso en el caso de que en el momento de accidente no seamos quiénes le acompañan. Esta responsabilidad conlleva los daños y perjuicios que pueda ocasionar nuestro animal doméstico. La ley contempla dos supuestos en los que el dueño del animal no tiene esta responsabilidad:
  • Fuerza Mayor (por ejemplo, se produce el daño cuando el perro ha sido robado).
  • Culpa del propio perjudicado, es decir, cuando el propio perjudicado se expone al daño o el daño tenga su origen en un acto voluntario de la persona que lo sufre.
Si tu perro ha causado daños a un tercero, has recibido una sanción por no cumplir con las obligaciones adquiridas como propietario de tu mascota o bien eres el perjudicado por la acción violenta de un perro, no olvides en ponerte en contacto con DGAabogados y te ayudaremos a solucionar tu caso. 

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